Punto y aparte ...Basta.
- 29 abr 2020
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Por Fernando A. Gómez
NO CABE DUDA QUE la falta de conciencia, de respeto a tu prójimo y sobre todo el poco interés de cumplir con tu deber, al sentirse amparado por tal o cual cargo público que ostentes o estar al “cuidado” de algún funcionario de primer nivel, te vuelve loco y sobre todo imprudente y desordenado.
Este fue el caso de Eduardo Velarde Gutiérrez, de quien se quejaron sus vecinos por el escándalo y el no atender las acciones solicitadas por la propia Secretaria de Salud, del Estado para tratar de disminuir la propagación del virus, COVID 19, al realizar tremenda fiesta en su domicilio.
Ante tal llamada de “auxilio”, para suspender la fiesta, llego hasta el lugar agente de la Policía Municipal para que concluyeran su reunión.
Velarde Gutiérrez, se presentó con los uniformados, diciéndoles que trabajaba con el síndico directamente con la titular María del Carmen Espinoza, además de aceptar que acataría la petición de terminar la fiesta, los señores de ley se retiraron satisfechos de la promesa de este tipo.
Posterior a esto lejos de cumplir con su compromiso, continuaron la fiesta en la privada Venecia del fraccionamiento Agua Caliente, por esa la razón regresaron los agentes y ahora la propietaria de la casa les advirtió “es mi casa y aquí yo puedo hacer lo que quiera”, negándose entonces a detener la fiesta.
Además este sujeto advirtió que este viernes iban a quedar despedidos de la policía por su claro atrevimiento de querer suspender la fiesta.
Al respecto como es su costumbre el síndico no hablo mucho al respecto negando sobre lo sucedido, tratando de minimizar lo sucedido, además de no se sabe que va a pasar con este empleado.
Cabe mencionar que de la fiesta existen, testigos en demasía, vecinos del lugar y quejosos, además el funcionario tenía estacionado en el lugar un auto propiedad del municipio con número de control 07-083 de Oficialía mayor.
Finalmente los agentes reportaron la situación a sus mandos y la vivienda cerró con sus invitados al interior, en donde siguió la fiesta.
La llamada y multicitada María del Carme, conocida como Meli, ha hecho oídos sordos a este hecho, cubriendo a su protegido y empleado y lejos de dar un ejemplo a la sociedad se ha cubierto de interrogantes que ante la pandemia que vivimos y más Tijuana, que presenta números alarmantes, permita que un zángano más de su grupo, haga el desorden mencionado, cuando deberían ser los primeros en acatar disposiciones, sobre todo sanitarias.
La imagen y el buen servicio, que “Meli”, no se debe reconocen a través de publicidad en medios de comunicación sobre su persona, sino en la actitud y el servicio, lo demás es basura.
Es criticable que el mismo presidente municipal ataque a esta mujer y que haya problema por que quiera ser presidenta municipal, u otro aspecto político, no está bien, como siempre hay detractores, pero que la señora alcahuetee a este tipo de empleados deja mucho que decir de su proceder, imagínense la alcaldesa que Dios nos ampare.
Y buscando alguna declaración de esta sindico, que en verdad traen un pleito casado con algunas autoridades del mismo municipio, trato de aclara la información publicada que circula en portales de noticias, al señalar que Eduardo Velarde Gutiérrez, persona mencionada en los disturbios y quien se dijo ser parte de la presente Sindicatura Procuradora, no tiene ninguna relación con esta oficina, pero entonces por qué se hizo pasar por empleado de sindicatura.
Sera que procedió por ser solo "cuate" de la titular o por que no han procedido contra de él, algunas canonjías de por medio.?
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